Pintar en la calle

La gente se interesa, pregunta y en algunos casos interrumpen en momentos que necesitas un poco de concentración, aunque reconozco que para mí nunca ha sido un problema, un servidor que no calla ni debajo del agua, el estar hablando con la gente forma parte de mi idiosincrasia.

De manera cariñosa he clasificado a la gente que me suelo encontrar cuando pinto en la calle, son perfiles de público que se repiten y que dan gracia a la jornada. Me he centrado en estos ocho por ser los más peculiares.

  • 1-El Agorero: El desánimo en persona, llevan el espíritu de un lunes por la mañana. Es el más común de todos y nunca falla en ninguna jornada que se precie a pintar en la calle. Aparecen mientras estas trabajando y absorben tu energía con frases lapidarias como “tu pinta pinta, veremos a ver lo que dura” o “que pena, que pena, te lo van a destrozar los chavales con sprays” El perfil de este público suele ser varón de 50 años para arriba.

Afortunadamente se suelen equivocar, tengo la suerte que de momento me respetan los murales, cosa que agradezco desde luego.

  • 2-La manager: Representante directa de su sobrina, que estudió artes, pero que no ha tenido suerte la muchacha, y se tuvo que ir a trabajar a Palma de Mallorca de camarera durante el verano, y que pinta como los ángeles, tiene mucho talento ya desde pequeña, que les pintó a todos los familiares con cuatro años y todavía guarda el dibujo en una carpeta con otros trabajos de cuando era chica.

Después de contarte todo esto vuelve, y te enseña los dibujos, junto con una foto carné tamaño 32 x 25mm, de su sobrina de joven. Este tipo de público no es que sea habitual, pero deja huella.

  • 3-El pipas: Cuando te ven les llama la atención el aerógrafo, y suelen soltar el chascarrilo de “Parece una pipa de fumar ehhh…. (guiño, guiño)“, normalmente suelen ser gente que las ha probado y que si les dejas el aerógrafo te meten un cogollo en la cubeta.
  • 4-El BricoSoldadorManitasDelMotor: Puedes estar pintando tu obra cumbre que estudiaran los hijos de nuestros hijos, en los libros de texto que él no lo mira, solo se fija en el compresor, y te da una clase magistral de funcionamiento, de sus características y de como hacer un compresor casero, sin tu pedírselo. Dicen cosas raras  “Este compresor se basa en el giro de dos tornillos helicoidales que comprimen el aire que ha entrado por el orificio de aspiración, y lo expulsan hasta el orificio de salida.”

Este perfil de público suelen saber más que yo y huelen el miedo, procuro no mirarles directamente a los ojos y tararear una canción para romper el silencio de mis respuestas.

  • 5-El espontáneo: Aparece varias veces durante el trabajo y hace un seguimiento del proceso de pintado. Su frase comodín es “ya va bueno ya” o se puede dar el caso que se junte a un conocido y le explique de manera precisa,  como ha bajado a las 8 de la mañana y te ha visto preparando las pinturas y mira mira como va, ya va bueno ya…
  • 6-El amigo del dueño: Les da igual lo que pintes, te abordan con complicidad y te piden “Pinta al dueño (risa, risa, risa)
  • 7-El aprendiz: Con este me identifico porque yo hubiera hecho lo mismo, gente joven que te acribilla a preguntas porque se han comprado un aerógrafo y no logra darle uso, te cuentan sus dudas seguidas, a veces su pregunta no la consigues resolver con una respuesta, si no que necesitarías un curso de 6 meses por las mañanas de 8:00h a 14:00h. Preguntas tales como “Mi colega quiere que le pinte la moto ¿como lo hago?”
  • 8-El generoso: Te ha visto pintar, y quiere darte la oportunidad de cederte una superficie para practicar gratis, y te dice de manera paternal “te dejo mi casco para que puedas practicar y pintar libremente lo que quieras”.  Jamás podrás ver tanta benevolencia en una persona.

Estoy seguro que se os ocurren muchas más cosas sobre este asunto ¿Os animáis a contarlas en los comentarios a este post?