El aerógrafo

 

Para comenzar con la técnica de la aerografía, es esencial tener un conocimiento básico-teórico sobre el funcionamiento del aerógrafo

El aerógrafo consiste en un cilindro similar a una estilográfica, habitualmente fabricado en inoxidable. Permite pintar mediante un chorro de color líquido pulverizado de manera semejante a un aerosol, aunque con mucha mayor precisión.

Los efectos que se consiguen con esta técnica son espectaculares, el hecho de rociar la pintura produce degradados y fundidos de color, no deja huellas ni marcas de pinceladas, ofrece la posibilidad de conseguir imágenes tan nítidas y puras como la misma realidad, proporciona todas las texturas que se presentan en la naturaleza… Se trata en general de una herramienta que acerca la imagen a la perfección y llega donde no lo hacen otras técnicas pictóricas.

No obstante, no es una varita mágica que ofrezca visiones instantáneas, sino que necesita creatividad, y cuyo resultado artístico depende, como es lógico, de la habilidad y personalidad del pintor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En su interior alberga una aguja, que sella de manera estanca una boquilla. Al accionar el gatillo hacia atrás, desplazamos la aguja, dejando libre el obturador y permitiendo el paso de pintura. La pintura se une con el aire produciendo un pulverizado muy fino.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El aerógrafo funciona por un principio elemental de arrastre de pintura, al pasar una corriente de aire a presión por el cuerpo del aerógrafo, absorve la pintura y la dispersa con un pulverizado.

A partir de este esquema básico nos encontramos con diferentes tipos de aerógrafos.

 

Un poco de historia

Aunque las bases de la aerografía las encontramos en algunas pinturas rupestres, podemos afirmar que este medio pictórico tiene muy poca tradición, poco más de 100 años de historia. 

Los orígenes del aerógrafo se remontan a finales del siglo XIX, cuando un consumado acuarelista, Charles L. Burdick, patentó un utensilio que le permitía aplicar varias capas de acuarela sin afectar el color de abajo.

Su instrumento de aquel entonces no resulta muy distinto a los actuales.

 

Burdick realizó las primeras obras con acuarela utilizando el aerógrafo, y envió algunas de ellas a la exposición anual de la Real Academia de las Artes, sin embargo fueron rechazadas por ser un instrumento mecánico. Su modernidad y su técnica situaron en un principio al aerógrafo en un lugar incómodo, despreciado y separado de las artes tradicionales.



¿Quienes lo usaron?

Los que sacaron verdadero provecho de esta herramienta fueron los fotógrafos de principio de siglo. El hecho de que las fotografías fueran monocromáticcas, hizo necesario el retoque para darles color y mayor nitidez. De ahí que los fotógrafos se convirtieran en retocadores, y el aerógrafo la herramienta ideal, lograban esfumados suaves, colores planos sin dejar huella en el original.

La aerografía se convertía en un arte dependiente de la fotografía, el artista plástico no daba importancia a sus posibilidades, por considerarla un arte impersonal y carente de identidad propia.

 

 

 

 

El primero en realizar obras vanguardistas experimentando con el aerógrafo fue Man Ray, pintor, fotógrafo, escultor… y miembro de los grupos dadaístas y surrealistas de principios del siglo XX, el artista describió su experiencia con el aerógrafo con estos términos: “Los resultados son asombrosos, tienen calidad fotográfica aun cuando mis temas no son nada figurativos….Es apasionante pintar una obra sin apenas tocar su superficie, como si se tratara de un acto puramente cerebral ”

 

Obras como La Voliere (1917) y Sans Titre (1919) fueron realizadas con esta técnica, y expuso por primera vez en la Galería Daniel. De nuevo la crítica del momento despreció la técnica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El próximo acontecimiento de importancia sucedería en 1919, con la fundación de la escuela alemana Bauhaus, analizaron el arte desde un  punto de vista de varias disciplinas y establecieron sus propios principios. No habría de escaparse a este cometido la aerografía como expresión de comunicación de gran fuerza y efecto, o como combinación con otras técnicas. Debido a las enseñanzas de esta escuela el uso del aerógrafo se extendió.

 

 

 

 

 

Durante mucho tiempo el aerógrafo sobrevivió en el campo de la ilustración, los carteles, las revistas, anuncios y otras publicaciones, eran el principal factor divulgativo, y el aerógrafo el medio ideal para su realización. Los acabados con esta técnica resultaban atractivos directos e impactantes, sobretodo en difuminados y fusiones de color.

 

 

Carteles realizados con aerógrafo por Cassandre

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es importante señalar el valioso aporte que ofreció la aerografía al cine de animación.

En el año 1940 los estudios Disney producen una película de dibujos animados, usando el aerógrafo para fondos y realzar luces, sombras y transparencias, desde entonces fue usado para la realización de películas animadas.

 

Pero la completa aceptación del aerógrafo como herramienta artística llegó con el arte pop, donde artistas como Peter Phillips y Allen Jones la usaron en obras de gran formato, impulsando la técnica en el campo del arte.

 

 

 

Tras estos artistas aparecieron pintores hiperrealistas, creando obras con un realismo absoluto aparentemente fotográfico reflejados con el mínimo detalle. En este tipo de obras el aerógrafo se reveló como un instrumento insustituible, capaz de proporcionar cualquier textura a una precisión inalcanzable por cualquier otro método tradicional.


Finalmente se aceptaba un instrumento que nunca debió haber presentado ningún tipo de dudas.

Tipos de aerógrafo


Todos los aerógrafos se basan en un mismo principio, la unión de aire y tinta en un chorro que sale a presión por una boquilla

 

A partir de aquí se pueden clasificar de la siguiente manera

 

1-ATOMIZACIÓN.  Dependiendo donde realicen la mezcla aire + pintura. Pueden ser aerógrafos de atomización

.externa

.interna

 

2-ALIMENTACION PINTURA.  Según reciban la pintura. Aerógrafos alimentados por

. succión

. gravedad

 

3-ACCIÓN DEL CONTROL PINTURA El modo de interactuar con él.  Aerógrafos de acción

. sencilla

. doble

1 ATOMIZACION.

Según la zona donde se une el aire y la pintura, hay aerógrafos de atomización externa y atomización interna.

a)      Atomización externa: la mezcla de aire y pintura se lleva a cabo fuera del aerógrafo. La pintura sube por succión y es impulsada por el aire, normalmente son los más sencillos que existen y su uso se basa en trabajos que no necesiten precisión en detalles, como rellenos y fondos.

 

b)      Atomización interna: el aire y la pintura se unen dentro del cuerpo del aerógrafo, son los más habituales.

 

2 ALIMENTACIÓN POR PINTURA.

Según la colocación del depósito de pintura con respecto al cuerpo del aerógrafo, existen dos tipos.

a)      Aerógrafos de succión: son aquellos en los que el depósito queda por debajo del cuerpo, de forma que la pintura es aspirada hacia arriba.
Suelen tener depósitos intercambiables y de distinto tamaños, esto facilita su limpieza y los hace versátiles en su uso.

 

Ventajas:

Cada vez que se necesitas limpiarlo, basta con desmontarlo y limpiarlo.

.Con distintos juegos de deposito podemos intercambiarlos y así tener mas opciones a la hora de pintar superficies grandes o pequeños detalles.

.Se pueden pintar techos sin derramar pintura.

Inconvenientes:

. Varios de ellos tienen un pequeño tubo que une el cuerpo del aerógrafo con el deposito, si se seca la pintura en esa zona se nos puede obstruir.

.Si la densidad de pintura no es la correcta el aerógrafo no consigue absorberla.

.Necesita que todas las piezas estén enroscadas de manera estanca, si hay una ligera fuga, por pequeña que sea, el deósito nos hará burbujas.

b)      Aerógrafos de gravedad: el depósito esta situado sobre el cuerpo del aerógrafo, de forma que la pintura cae sobre su propio peso.
La pintura se aprovecha mas, tienen el depósito fijo, aunque en algunos modelos se puede desmontar.

 

Ventajas:

.No se desperdicia pintura, podemos trabajar sin problemas tanto horizontal como verticalmente.

.Al no tener tubo de unión entre el cuerpo del aerógrafo y del deposito, no se puede obstruir.

Inconvenientes:

.El deposito es fijo, así que tendremos que limpiarlo a la vez que limpiamos el aerógrafo.

.No podemos intercambiar depósitos y según el modelo de aerógrafo es el único tamaño que podemos utilizar.

 

Ambos prototipos son igualmente válidos. Podemos encontrar estas dos variantes con el depósito en un lateral del cuerpo del aerógrafo.

 

 

3 ACCIÓN DEL CONTROL DE LA PINTURA

 

Según la forma de accionar la palanca existen diversos tipos.

 

a)      Acción simple o sencilla: el aerógrafo solo puede realizar una acción, la palanca hacia abajo para liberar aire. Para controlar la pintura, es necesario aflojar el tornillo de sujeción de la aguja y desplazarla hacia atrás o hacia delante.

Ventajas:

.La principal es su facilidad de manejo, por lo que puede ser el más indicado para principiantes ya que no hace falta tanto control.

.Suele ser mas barato que los de acción doble.

Inconvenientes:

.No se tiene control sobre la cantidad de pintura al momento de estar trabajando.

.La mayoría no son aerógrafos de precisión, por lo que las líneas mas delgadas, serán difícil de reproducir.

.Si se desea hacer el trazo de pulverizado más ancho o mas delgado (Aplicar mas, o menos pintura) hay que detener el rociado para poder realizar los ajustes necesarios.

 

b)      Acción doble: se controla la cantidad de color a través de la palanca, con un movimiento desde delante hacia atrás.

Este es más complejo en funcionamiento que el simple acción, el gatillo superior tiene 2 movimientos independientes. Presionando hacia abajo se logra que salga sólo aire. Presionando hacia atrás se suministra pintura.

Este grupo presenta dos variaciones, según se controle o no el aire.

  • Acción doble fija: se controla la cantidad de pintura a expeler, pero la presión de aire es fija.
  • Acción doble independiente: la palanca se mueve mediante un doble juego, de delante atrás para controlar el flujo de pintura y de arriba abajo para controla la cantidad de aire. Es lo más popular en aerógrafos, el aire y el color se controlan independientemente y tiene un máximo posibilidades para el artista.

Con este doble juego de gatillo se logra la mezcla de aire y pintura. Es decir, cuanto más atrás se mueva el gatillo, más grueso será el chorro de pintura. Es evidente que, si presionamos muy poco hacia atrás saldrá poca pintura y se pintará una línea delgada.

Componentes de un aerógrafo

El conocimiento del aerógrafo y de sus partes no solo es importante para la utilización, sino también para poder efectuar trabajos de limpieza y de manutención, así como pequeños arreglos.

 

 

La mayoría de los aerógrafos presentan una mecánica similar y todos se basan en un mismo principio, un sistema de admisión de aire, a través de una manguera, combinado con el movimiento de la aguja que libera y obtura la salida del chorro de pintura pulverizada.

 

En este esquema vemos el despiece de nuestra herramienta.


 

1- Capuchón de la aguja o corona, 2- Cuerpo de la boquilla, 3-Boquilla, 4-Junta, 5-Cuerpo del aerógrafo, 6-Depósito, 7-Palanca de acción, 8- Válvula, 9- Conector manguera, 10- Eje del muelle, 11- Aguja, 12- Muelle, 13- Manguito, 14- Ajustador de la aguja y 15- Mango.

1- Capuchón de aguja o corona: Sirve para proteger la punta de la aguja, pero también determina la dirección centrada del rociado. Debemos mantenerlo limpio para que no salpique pintura.

2- Cuerpo de la boquilla: Cubre y encaja perfectamente con la boquilla.

3- Boquilla: Pieza fina y delicada con un pequeño orificio por el que solo pasa la aguja. Hay que evitar los golpes y mantenerla perfectamente limpia, en este ejemplo es una boquilla flotante, es decir ajusta a presión, sin rosca.

4- Junta: Colocada en la boquilla flotante impide el escape de aire.

5- Cuerpo del aerógrafo: Pieza externa, en su interior se encaja el mecanismo interno, y se produce la mezcla de aire y pintura.

6- Depósito: Pieza que contiene la pintura. En este caso es desmontable, para facilitar su limpieza.

7- Palanca de acción: Con ella controlamos el funcionamiento del aerógrafo, hacia atrás controlamos el flujo de pintura, ya que retrocede la aguja, y hacia abajo determina el flujo de aire encajando directamente con la válvula de la manguera.

8- Válvula: Pieza que se impulsa hacia abajo, por medio de la palanca y da acceso al aire.

9- Conector manguera: Espiga de enchufe rápida que conecta con la manguera.

10- Eje del muelle: Pieza metálica por el interior de la cual pasa la aguja. En la parte trasera se ajusta la rosca, en la parte delantera la pieza se estrecha, pasando por el interior del manguito y el muelle.

11- Aguja: Factor principal del control del flujo de pintura y aire, su posición respecto a la boquilla determina el rociado.

12- Muelle: Con el la aguja vuelve a su posición original, una vez soltado el gatillo.

13- Manguito: Se acopla al cuerpo del aerógrafo fijando y centrando todas las piezas del interior.

14- Ajustador de la aguja: Pieza que se enrosca fijando la posición de la aguja. Cada vez que queramos sacarla, deberemos desenroscarla.

15- Mango: Pieza externa que recubre y protege la estructura interna del aerógrafo.


Limpieza

La mayoría de los problemas que aparecen durante la utilización de un aerógrafo, se deben a la falta de limpieza. Salpicaduras o boquillas atascadas son generalmente el resultado de una limpieza irregular. Un aerógrafo que se usa constantemente suele necesitar limpiezas continuas. Estas se efectúan con cada cambio de color, y al finalizar la sesión de trabajo. No se debe dejar pintura en el depósito por mucho tiempo, incluso en el caso de pequeñas pausas.

Productos. 

El agua y los limpiadores específicos que fabrican algunas marcas comerciales son aptos para pinturas acrílicas, tintas, acuarelas, guache, base agua… si se emplease otro tipo de pintura con distinta base solvente, esmaltes, nitrocelulosicas….incluso óleo, habría que usar otros productos diluyentes más fuertes que posiblemente dañase alguna parte interna del aerógrafo.

Estos limpiadores limpian y lubrican el aerógrafo eficazmente. Actúan como un limpiador de metales; protege la herramienta y la limpian sin oxidarla.

Utensilios de limpieza

1. Limpiador de pipas, se consiguen en los estancos.

2. Cepillos interdentales, los hay de distintos tamaños y formas, cónicos, cilíndricos…recomiendo los mas pequeños, de venta en farmacias.

3. bastoncitos de oídos, los de toda la vida.

4. pincel de cerdas duras.

 

Limpieza para cambios de color.

 

La intensidad con que se debe limpiar el aerógrafo depende en gran parte del cambio de color que se haga. Si se pasa de un color claro a uno oscuro, la limpieza puede hacerse solo con agua, pero si el proceso es inverso o se ha empleado un color espeso, como el blanco, entonces deberemos usar producto limpiador como disolvente.

Por ello es preferible planificar el trabajo he ir de claro a oscuro, o de transparentes a opacos para evitar limpiezas más prolongadas.

1. En primer lugar vaciar el depósito de pintura sobrante.

2. Llenamos el depósito con agua (si la pintura no es al agua usar un disolvente adecuado)  para lograr que los restos de pintura se disuelvan.

3. Vaciamos completamente el depósito con unas rociadas

4. Con un pincel removemos el interior de la copa para disolver la pintura adherida y vaciamos nuevamente.

 

Limpieza a fondo

 

Para una limpieza a fondo seguiremos desmontando el aerógrafo y limpiando las piezas meticulosamente.

Con este esquema pretendo mostrar las diferentes soluciones de limpieza a las partes más complicadas del aerógrafo.

  1. Con el limpiador de pipas impregnado en producto limpiador nos será fácil arrastrar la pintura que se queda en los tubos de succión, y poder limpiar la parte delantera del cuerpo del aerógrafo.
  2. Los cepillos interdentales llegan perfectamente al interior de las boquillas flotantes y al cuerpo del aerógrafo.
  3. Los bastoncitos nos sirven para las zonas cóncavas del aerógrafo.
  4. El pincel permite eliminar la suciedad que se queda en las roscas de las piezas, también lo usaremos para otras zonas.

 


Mantenimiento

Es demasiado fácil cometer errores que después pueden originar grandes gastos, por ello el aerógrafo debe recibir cuidados y atenciones por parte del usuario. La clave de su mantenimiento esta en la meticulosidad de su cuidado, se trata de un trabajo tedioso y rutinario, pero obligado.

-El aerógrafo siempre debe limpiarse después de usarlo, aunque solo se haya utilizado unos minutos, esta es una regla de oro que no se debe olvidar, si no se limpia del modo adecuado, puede obstruirse y quedar inservible.

También es recomendable limpiarlo al comenzar la tarea para asegurarse de que no haya residuos.

No usar instrumentos que puedan dañar el aerógrafo. 

 

 

 

 

 

 

-En segundo lugar, hay que asegurarse que la pintura que se introduce tiene la debida consistencia lechosa; el aerógrafo es incapaz de expulsar un grumo de pintura medio seca.

 

 

 

 

 

-El aerógrafo siempre en su soporte, en una sesión de trabajo, es importante acostumbrarse a dejarlo en un soporte cuando no se utilice, de esta manera se previenen las caídas que seguramente nos dañe alguna pieza.

 

 

 

 

 

-Nunca comenzar con un arreglo que no este seguro que podrá efectuarlo, si no sabe donde se encuentra el fallo y como repararlo, debería consultar a su vendedor, también es recomendable utilizar herramienta adecuada (llaves especiales) y de manera suave para desmontar o desenroscar las piezas.

 

-La presión del aire nunca debe exceder los niveles marcados por el fabricante, ya que una presión demasiada alta no solo produce una respuesta errónea, sino que pede dañar las juntas y arandelas de la válvula de aire.

El compresor

Para que el aerógrafo produzca un flujo de aire constante, el aire necesita ser almacenado y liberado a una presión uniforme. Por lo que tan importante como el aerógrafo es el suministro de aire, sin el cual el funcionamiento sería imposible.

 

Hablaré solamente del compresor como mejor método para suministrar aire, ya que los demás los considero poco prácticos

 

La compra de un compresor supone una inversión grande de dinero, pero a la larga, rentabilizaremos rápido el gasto, debido a que un buen compresor afecta positivamente a la obra realizada. Depende entonces, de nuestra actividad y del lugar disponible para ponerlo en marcha la adquisición de cualquiera de ellos.


Tipos de compresores.

 

Compresores de diafragma

Son los compresores más sencillos, no incorporan un tanque de reserva, con lo cual el aire no se almacena, únicamente se le da una cierta presión antes de soltarlo, aspiran aire por un conducto de entrada y lo expelen interrumpidamente, solo funcionan cuando el motor esta en marcha.

Suelen ser económicas, requieren poco mantenimiento y son ligeros, pero no se consideran altamente profesionales, ya que la presión no es variable, (no pueden incorporar un regulador de presión) producen rociados irregulares, y se calientan constantemente.

 

 

 

 

 

Compresores grandes con tanque.

Ideales para los talleres de trabajo en donde se necesitan conectar varios aerógrafos al mismo tiempo, o en los que se quiere acoplar una pistola para fondear o lacar.

Estos equipos se mantienen encendidos mientras la presión haya completado la capacidad del tanque, esto produce bastante ruido, pero una vez lleno su duración es aceptable dependiendo del depósito.

Los hay de todos los precios y tamaños, su principal fallo es el ruido.

 

 

 

 

 

 

Compresores especiales para aerografía.

Reúnen las características especiales para esta actividad, son relativamente pequeños, su capacidad los hace eficientes, son absolutamente silenciosos, por lo que se puede usar durante largos periodos de trabajo sin molestar, son más cómodos limpios y seguros.


 

 

 

 

Mantenimiento

 

Basta con seguir las instrucciones de uso y mantenimiento que proporcionan en el manual de instrucciones. Básicamente son las siguientes.

 

-Revisión periódica del aceite, que lubrica y mantiene en buen estado el motor, esto es lo más importante ya que si no lo hacemos a su tiempo el compresor puede bloquearse.

Por lo tanto, conviene controlar el nivel de aceite, esto lo podemos ver mediante el indicador, un visor que nos marca el nivel, también es conveniente hacer un cambio total de aceite, mínimo una vez al año.

 

 

 

 

 

 

-Aproximadamente cada 2 meses, es conveniente aflojar el tornillo purgador, que hay debajo del depósito, para que salga la humedad condensada en el tanque. Esta operación se efectuará vaciando primero el aire del tanque, para que no salga disparado como una bala el tornillo del purgador.

 

-Filtro de humedad, al igual que el depósito, debe tener en su parte inferior un sistema de drenaje del agua condensada, manteniendo en condiciones el filtro no habrá posibilidades de que el aire contenga humedad.

 

-No conviene calentar en exceso el motor con largas sesiones de trabajo, sobretodo para los que tienen un depósito pequeño, que constantemente coge aire.

 

– En el transporte del compresor debemos asegurarlo para que no vuelque y  suelte aceite.

 

Partes

 

Motor: Acciona el cabezal del compresor para acumular aire dentro del tanque.

 

Tanque: Acumula el aire a presión que es enviado por el motor al motor.

 

Filtro de humedad: Retiene la humedad acumulada para que no vaya por la manguera hasta el aerógrafo.

 

Presostato o corte automático: Enciende el motor cuando el aire es escaso y lo apaga cuando la carga es suficiente.

 

Válvula de seguridad: libera el aire excedente del tanque en el caso en que el corte automático dejara de funcionar subiendo la presión.

 

Purgadores: Tornillo situado bajo el depósito que aflojándolo permite expulsar la acumulación de humedad condensada.

 

Regulador: Permite dosificar el aire que deseamos que llegue a nuestro aerógrafo.

 

Manómetro de tanque: Indica la presión de aire que hay dentro del depósito.

 

Manómetro de salida: mide la presión de aire que llega a nuestro aerógrafo.


Equipo auxiliar

Además del aerógrafo y compresor es necesario una serie de utensilios que nos facilitará la tarea, el uso de estas herramientas depende de la práctica, habilidad o estilo de cada uno.

 

Equipo para cortar.

Es imprescindible tener un surtido de cuchillas, cúter, bisturís e incluso tijeras para recortar materiales diversos.

El cúter o el bisturí no solo los vamos a emplear para cortar máscaras, con ellos podemos hacer texturas sobre papel, o alguna corrección para rasgar pintura, también nos sirven de utilidad para levantar un enmascarado.

 

 

 

 

 

Plantilla de corte.

Si se debe cortar mucho material conviene comprar una plantilla de corte, las hay de diferentes tamaños y poseen una cuadrícula para que el corte sea más preciso y una superficie protegida en la que no dañaremos el filo del bisturí.

 

 

 

Plantillas.

 

 

Hay un gran surtido en el mercado, con forma de círculos, cuadrados, óvalos… un tipo especial son las llamadas curvas francesas, también son útiles las reglas flexibles.

 

 

 

 

 

 

Lápices de colores acuarelables.

 

 

 

 

Son solubles al agua, lo que nos permite hacer el dibujo limitando el contorno, luego la aplicación del rociado de pintura funde el color y lo integra.

No conviene aplicar mucha presión en el trazo porque no siempre se disuelven.

 

 

 

 

Gomas de borrar.

 

 

Para abrir blancos sobre el color, siempre que el rociado no sea muy resistente.

Recomiendo gomas duras para que rebaje bien, una buena opción es una goma eléctrica, que obtiene un trazo muy concreto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cintas adhesivas.

 

 

-Cinta de carrocero: se fabrica en una gama que va de los6 alos50 mm. Es muy útil y aunque sea de escaso poder adhesivo pega en todas las superficies.

-Cinta de perfilar: de 1, 2, 3,4 mm. Nos permite hacer perfiles curvos y diminutos.

-Cinta de embalaje: siempre resultan útiles, excepto para enmascarar.

 

 

 

 

Frisk de enmascarar.

 

Se comercializan en rollos, se trata de una máscara autoadhesiva que impide que el color se filtre por debajo.

 

 

 

 

 

Adhesivo en spray reposicionable.

 

 

Se presentan en aerosol, son muy eficaces, convierten un papel normal en mascara autoadhesiva, permitiendo quitar y volver a colocar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tientos.

 

 

Es una varilla, hecha habitualmente con caña de bambú, con una almohadilla en forma de bola en uno de sus extremos, la podemos hacer nosotros es simple.

Se usa para descansar la mano que pinta cuando se está trabajando sobre una parte húmeda.

 

 

 

 

 

Respiradores y mascarillas.

 

Es fundamental usar una mascarilla que cubra la nariz y la boca.

El mejor tipo de mascarilla incluye un filtro que puede filtrar el polvo, pintura rociada o vapores.

La mayoría de las mascarillas están diseñadas para incluir un filtro simple o doble y pueden quitarse para limpiarlos y reemplazarlos.

Pintura

Siempre se ha dicho que se puede emplear cualquier tipo de pintura siempre que este convenientemente diluida, y en parte es cierto, pero también es verdad que hay pinturas como el óleo, tintas a la goma laca, esmaltes duros, pinturas con pigmento gordo que pueden presentar serias dificultades para rociar, y para su posterior limpieza, por ser demasiado engorrosas y pegajosas, algunas nos pueden dañar la parte interna del aerógrafo. Con lo cual no recomiendo el uso de ellas, de esta evitaremos muchos problemas y tiempo de limpiado.

 

Acuarela, guache, acrílico, tintas…. pueden ser aplicados  convenientemente diluidos ya sea con agua o con su disolvente propio. Es importante obtener una viscosidad adecuada, lo suficientemente fluida para que circule sin problemas por el interior del aerógrafo, y lo suficientemente consistente para que aporte una buena cubrición.

Como referencia, se considera que la pintura debe tener una viscosidad similar a la leche.

Para la dilución de las pinturas y llenado de la cubeta, se recomienda emplear cuenta gotas, y no un pincel, ya que se podrían desprender cerdas y ocasionar problemas de obstrucción.

 


Las gamas específicas vienen ya preparadas para su uso y están preparadas con pigmento ultrafino, para facilitar el flujo por el aerógrafo.