La mayoría de los problemas que aparecen durante la utilización de un aerógrafo, se deben a la falta de limpieza. Salpicaduras o boquillas atascadas son generalmente el resultado de una limpieza irregular. Un aerógrafo que se usa constantemente suele necesitar limpiezas continuas. Estas se efectúan con cada cambio de color, y al finalizar la sesión de trabajo. No se debe dejar pintura en el depósito por mucho tiempo, incluso en el caso de pequeñas pausas.

Productos. 

El agua y los limpiadores específicos que fabrican algunas marcas comerciales son aptos para pinturas acrílicas, tintas, acuarelas, guache, base agua… si se emplease otro tipo de pintura con distinta base solvente, esmaltes, nitrocelulosicas….incluso óleo, habría que usar otros productos diluyentes más fuertes que posiblemente dañase alguna parte interna del aerógrafo.

Estos limpiadores limpian y lubrican el aerógrafo eficazmente. Actúan como un limpiador de metales; protege la herramienta y la limpian sin oxidarla.

Utensilios de limpieza

1. Limpiador de pipas, se consiguen en los estancos.

2. Cepillos interdentales, los hay de distintos tamaños y formas, cónicos, cilíndricos…recomiendo los mas pequeños, de venta en farmacias.

3. bastoncitos de oídos, los de toda la vida.

4. pincel de cerdas duras.

 

Limpieza para cambios de color.

 

La intensidad con que se debe limpiar el aerógrafo depende en gran parte del cambio de color que se haga. Si se pasa de un color claro a uno oscuro, la limpieza puede hacerse solo con agua, pero si el proceso es inverso o se ha empleado un color espeso, como el blanco, entonces deberemos usar producto limpiador como disolvente.

Por ello es preferible planificar el trabajo he ir de claro a oscuro, o de transparentes a opacos para evitar limpiezas más prolongadas.

1. En primer lugar vaciar el depósito de pintura sobrante.

2. Llenamos el depósito con agua (si la pintura no es al agua usar un disolvente adecuado)  para lograr que los restos de pintura se disuelvan.

3. Vaciamos completamente el depósito con unas rociadas

4. Con un pincel removemos el interior de la copa para disolver la pintura adherida y vaciamos nuevamente.

 

Limpieza a fondo

 

Para una limpieza a fondo seguiremos desmontando el aerógrafo y limpiando las piezas meticulosamente.

Con este esquema pretendo mostrar las diferentes soluciones de limpieza a las partes más complicadas del aerógrafo.

  1. Con el limpiador de pipas impregnado en producto limpiador nos será fácil arrastrar la pintura que se queda en los tubos de succión, y poder limpiar la parte delantera del cuerpo del aerógrafo.
  2. Los cepillos interdentales llegan perfectamente al interior de las boquillas flotantes y al cuerpo del aerógrafo.
  3. Los bastoncitos nos sirven para las zonas cóncavas del aerógrafo.
  4. El pincel permite eliminar la suciedad que se queda en las roscas de las piezas, también lo usaremos para otras zonas.