Siempre se ha dicho que se puede emplear cualquier tipo de pintura siempre que este convenientemente diluida, y en parte es cierto, pero también es verdad que hay pinturas como el óleo, tintas a la goma laca, esmaltes duros, pinturas con pigmento gordo que pueden presentar serias dificultades para rociar, y para su posterior limpieza, por ser demasiado engorrosas y pegajosas, algunas nos pueden dañar la parte interna del aerógrafo. Con lo cual no recomiendo el uso de ellas, de esta evitaremos muchos problemas y tiempo de limpiado.

 

Acuarela, guache, acrílico, tintas…. pueden ser aplicados  convenientemente diluidos ya sea con agua o con su disolvente propio. Es importante obtener una viscosidad adecuada, lo suficientemente fluida para que circule sin problemas por el interior del aerógrafo, y lo suficientemente consistente para que aporte una buena cubrición.

Como referencia, se considera que la pintura debe tener una viscosidad similar a la leche.

Para la dilución de las pinturas y llenado de la cubeta, se recomienda emplear cuenta gotas, y no un pincel, ya que se podrían desprender cerdas y ocasionar problemas de obstrucción.

 


Las gamas específicas vienen ya preparadas para su uso y están preparadas con pigmento ultrafino, para facilitar el flujo por el aerógrafo.