El compresor

Para que el aerógrafo produzca un flujo de aire constante, el aire necesita ser almacenado y liberado a una presión uniforme. Por lo que tan importante como el aerógrafo es el suministro de aire, sin el cual el funcionamiento sería imposible.

 

Hablaré solamente del compresor como mejor método para suministrar aire, ya que los demás los considero poco prácticos

 

La compra de un compresor supone una inversión grande de dinero, pero a la larga, rentabilizaremos rápido el gasto, debido a que un buen compresor afecta positivamente a la obra realizada. Depende entonces, de nuestra actividad y del lugar disponible para ponerlo en marcha la adquisición de cualquiera de ellos.


Tipos de compresores.

 

Compresores de diafragma

Son los compresores más sencillos, no incorporan un tanque de reserva, con lo cual el aire no se almacena, únicamente se le da una cierta presión antes de soltarlo, aspiran aire por un conducto de entrada y lo expelen interrumpidamente, solo funcionan cuando el motor esta en marcha.

Suelen ser económicas, requieren poco mantenimiento y son ligeros, pero no se consideran altamente profesionales, ya que la presión no es variable, (no pueden incorporar un regulador de presión) producen rociados irregulares, y se calientan constantemente.

 

 

 

 

 

Compresores grandes con tanque.

Ideales para los talleres de trabajo en donde se necesitan conectar varios aerógrafos al mismo tiempo, o en los que se quiere acoplar una pistola para fondear o lacar.

Estos equipos se mantienen encendidos mientras la presión haya completado la capacidad del tanque, esto produce bastante ruido, pero una vez lleno su duración es aceptable dependiendo del depósito.

Los hay de todos los precios y tamaños, su principal fallo es el ruido.

 

 

 

 

 

 

Compresores especiales para aerografía.

Reúnen las características especiales para esta actividad, son relativamente pequeños, su capacidad los hace eficientes, son absolutamente silenciosos, por lo que se puede usar durante largos periodos de trabajo sin molestar, son más cómodos limpios y seguros.


 

 

 

 

Mantenimiento

 

Basta con seguir las instrucciones de uso y mantenimiento que proporcionan en el manual de instrucciones. Básicamente son las siguientes.

 

-Revisión periódica del aceite, que lubrica y mantiene en buen estado el motor, esto es lo más importante ya que si no lo hacemos a su tiempo el compresor puede bloquearse.

Por lo tanto, conviene controlar el nivel de aceite, esto lo podemos ver mediante el indicador, un visor que nos marca el nivel, también es conveniente hacer un cambio total de aceite, mínimo una vez al año.

 

 

 

 

 

 

-Aproximadamente cada 2 meses, es conveniente aflojar el tornillo purgador, que hay debajo del depósito, para que salga la humedad condensada en el tanque. Esta operación se efectuará vaciando primero el aire del tanque, para que no salga disparado como una bala el tornillo del purgador.

 

-Filtro de humedad, al igual que el depósito, debe tener en su parte inferior un sistema de drenaje del agua condensada, manteniendo en condiciones el filtro no habrá posibilidades de que el aire contenga humedad.

 

No conviene calentar en exceso el motor con largas sesiones de trabajo, sobretodo para los que tienen un depósito pequeño, que constantemente coge aire.

 

– En el transporte del compresor debemos asegurarlo para que no vuelque y  suelte aceite.

 

Partes

 

Motor: Acciona el cabezal del compresor para acumular aire dentro del tanque.

 

Tanque: Acumula el aire a presión que es enviado por el motor al motor.

 

Filtro de humedad: Retiene la humedad acumulada para que no vaya por la manguera hasta el aerógrafo.

 

Presostato o corte automático: Enciende el motor cuando el aire es escaso y lo apaga cuando la carga es suficiente.

 

Válvula de seguridad: libera el aire excedente del tanque en el caso en que el corte automático dejara de funcionar subiendo la presión.

 

Purgadores: Tornillo situado bajo el depósito que aflojándolo permite expulsar la acumulación de humedad condensada.

 

Regulador: Permite dosificar el aire que deseamos que llegue a nuestro aerógrafo.

 

Manómetro de tanque: Indica la presión de aire que hay dentro del depósito.

 

Manómetro de salida: mide la presión de aire que llega a nuestro aerógrafo.